No hay mal que por bien no venga

Qué significa “No hay mal que por bien no venga”

 “No hay mal que por bien no venga” es un refrán que busca emitir un mensaje optimista ante aquellas situaciones que, en principio, no son buenas pero que, a futuro, pueden generar resultados positivos.

Origen del refrán “No hay mal que por bien no venga”

Este es un refrán antiguo, de fuente oral y muy empleado por las personas en general. “No hay mal que por bien no venga” se puede aplicar en diversas situaciones en las cuales no se obtiene a la primera aquello que se quiere, por lo que genera la idea de desdicha o infortunio.

En estos casos, “no hay mal que por bien no venga” puede emplearse incluso como una frase de consuelo para prepararse y seguir trabajando por alcanzar el objetivo que se quiere y sin perder el optimismo. Es decir, lo mejor está por venir, esto como parte de retomar el entusiasmo.

Por tanto, algunas desdichas se pueden tornar en buenas noticias o logros todavía superiores de lo pensado al inicio, generalmente porque después aparece una mejor oportunidad o se toman en cuenta circunstancias que antes no se habían considerado y que a futuro podían generar dificultades.

No obstante, cabe resaltar que en algunos casos el refrán “no hay mal que por bien no venga” puede generar confusión. No se trata de señalar que todo mal produce un bien, por el contrario, lo que se quiere expresar es que de lo malo pueden surgir cosas mejores.

Algunos refranes que sirven de sinónimos de “no hay mal que por bien no venga” puede ser el siguiente: “Por uno que se pierde, diez aparecen”.

“No hay mal que por bien no venga” en inglés

En inglés se traduce como, Every cloud has a silver lining.