Hacer un seguimiento periódico de tus gastos puede darte una idea exacta de adónde va tu dinero y adónde te gustaría que fuera.

Luego, con un presupuesto, puedes contabilizar con precisión todas las facturas que tienes que pagar en el futuro. Pero antes de empezar a introducir cifras en una hoja de cálculo o aplicación, tómate un minuto para enumerar cada uno de tus gastos mensuales.

A continuación te explicamos cómo empezar a hacer un seguimiento de tus gastos mensuales.

Revisa tus extractos de cuenta

Revisar tus extractos de cuenta es una excelente práctica para comprender y gestionar mejor tus hábitos de gasto. Aquí hay algunos pasos que puedes seguir:

  1. Inventario de Cuentas:
    • Enumera todas tus cuentas, tanto cuentas corrientes como tarjetas de crédito.
    • Asegúrate de incluir todas las fuentes de ingresos y todas las salidas de dinero.
  2. Examina tus Gastos:
    • Analiza detenidamente tus extractos para identificar patrones de gasto.
    • Categoriza tus gastos en fijos y variables.
  3. Gastos Fijos:
    • Identifica los gastos fijos, como hipoteca/alquiler, servicios públicos, seguros y pagos de deudas.
    • Estos gastos son más estables y menos propensos a cambios mensuales.
  4. Gastos Variables:
    • Examina los gastos variables, como comida, ropa y viajes.
    • Estos gastos pueden variar y ofrecen más margen para ajustes.

Al entender tus hábitos de gasto, podrás tomar decisiones más informadas sobre cómo administrar y ajustar tu presupuesto. ¿Hay algo específico en lo que necesitas ayuda o más detalles?

Categoriza tus gastos

Clasificar tus gastos es una estrategia clave para entender mejor tus patrones de gasto y tomar decisiones informadas. Aquí hay algunos pasos adicionales:

  1. Agrupa tus Gastos:
    • Crea categorías amplias como alimentación, transporte, vivienda, entretenimiento, etc.
    • Asegúrate de tener categorías que abarquen todas tus transacciones.
  2. Utiliza Herramientas de Finanzas Personales:
    • Considera el uso de aplicaciones o herramientas en línea que automáticamente categorizan tus gastos.
    • Muchas tarjetas de crédito y servicios bancarios en línea ofrecen esta funcionalidad.
  3. Identifica Gastos Recurrentes:
    • Presta especial atención a los gastos recurrentes, como suscripciones mensuales o pagos automáticos.
    • Puedes descubrir áreas donde puedes ahorrar al eliminar gastos innecesarios.
  4. Presupuesto 50/30/20:
    • Divide tus gastos en tres categorías: necesidades (50%), deseos (30%), ahorros/deudas (20%).
    • Este enfoque proporciona una guía general para equilibrar tus gastos y ahorros.

Al clasificar tus gastos de manera efectiva, podrás visualizar claramente cómo se distribuye tu dinero y tomar decisiones conscientes para ajustar tu presupuesto según sea necesario. ¿Hay alguna categoría específica en la que necesitas más orientación?

Elabora tu presupuesto

Tras clasificar los gastos, el siguiente paso es elaborar un presupuesto. Un presupuesto puede ayudarlo a tomar medidas prácticas para reducir sus gastos cuando sea necesario. Divide tu ingreso neto en tres categorías: 50% para necesidades, 30% para deseos y 20% para ahorros.

Clasificar tus gastos en necesidades y deseos puede ayudarte a organizar su presupuesto y priorizar los gastos, especialmente si necesita recortar gastos para hacer espacio para ahorros o pago de deudas. Aquí tienes un desglose de cada categoría del presupuesto 50/30/20. También disponemos de una calculadora para ayudarte a hacer números.

Necesidades

Son los gastos que no puedes evitar, como las facturas mensuales. Si utiliza el presupuesto 50/30/20, éstos deberían representar el 50% de sus gastos. Las necesidades suelen incluir lo siguiente

  • Vivienda: Hipoteca o alquiler; seguro del propietario o inquilino; impuesto sobre bienes inmuebles (si no está ya incluido en el pago de la hipoteca).
  • Transporte: Pago del coche, gasolina, mantenimiento y seguro del coche; transporte público.
  • Atención sanitaria: Seguro médico; gastos médicos de bolsillo.
  • Seguro de vida.
  • Servicios públicos: Electricidad y gas natural; agua; saneamiento/basura; Internet; teléfono móvil y/o fijo.
  • Comestibles, artículos de aseo y corte de pelo, y otros artículos de primera necesidad.
  • Cuidado de niños.
  • Pagos de préstamos estudiantiles; otros pagos mínimos de préstamos; pagos de manutención o pensión alimenticia.

Deseos

Estos gastos pueden ser más difíciles de contabilizar en un presupuesto, ya que no siempre conllevan una cuota mensual fija. Si utiliza el presupuesto 50/30/20, los deseos pueden representar hasta el 30% de sus gastos.

  • Ropa, joyas, etc.
  • Cenas fuera, comidas especiales en casa (filetes a la parrilla, etc.).
  • Alcohol.
  • Entradas de cine, conciertos y eventos.
  • Membresías de gimnasios o clubes.
  • Gastos de viaje (billetes de avión, hoteles, coches de alquiler, etc.).
  • Paquetes de televisión por cable o streaming.
  • Regalos para el cuidado personal, como visitas a spas y pedicuras.
  • Decoración del hogar.

Ahorro y amortización de deudas

Es el dinero que destinas a la jubilación, al fondo de emergencia y a otros ahorros, y que utilizas para pagar los intereses altos de las tarjetas de crédito y otras deudas «tóxicas», como los préstamos de día de pago. También incluye todo lo que supere el pago mínimo de las «deudas buenas», como los préstamos para estudios y la hipoteca. En el presupuesto 50/30/20, esto debería suponer el 20% de tus ingresos.

  • Fondo de emergencia.
  • Cuenta de ahorro.
  • Cuenta de jubilación individual.
  • Otras inversiones.
  • Pagos de la tarjeta de crédito (ver consejo presupuestario más abajo).
  • Pagos extraordinarios de la hipoteca.
  • Pagos extraordinarios de préstamos estudiantiles.

Cada pocos meses, revisa tu presupuesto y haz los ajustes necesarios. Considera la posibilidad de utilizar una aplicación presupuestaria para controlar tus gastos, lo que te ahorrará tiempo a medida que adquieres impulso con tu nuevo hábito presupuestario. Si te quedas atascado, prueba estos consejos sobre presupuestos.

Utiliza aplicaciones presupuestarias o de seguimiento de gastos

Las aplicaciones presupuestarias están diseñadas para gestionar el dinero sobre la marcha, permitiéndote asignar una determinada cantidad de ingresos cada mes en función de lo que ingresas y lo que pagas. Este tipo de aplicaciones funcionan si estás dispuesto a registrar tus compras, dedicarle tiempo y ceñirte a tu presupuesto.

Dependiendo de lo que consigas, una aplicación de pago puede merecer la pena. You Need a Budget, por ejemplo, cuesta 99€ al año o 14,99€ al mes (tras una prueba gratuita de 34 días), pero tiene ventajas atractivas, como su capacidad para sincronizar transacciones directamente desde tu cuenta bancaria y su opción de talleres en directo con el equipo de asistencia de la empresa.

Otros gestores de gastos

¿No te gustan las aplicaciones? Una hoja de cálculo es otra valiosa herramienta de seguimiento del dinero. Puedes encontrar una gran variedad de plantillas de presupuesto gratuitas en Internet, y NerdWallet también ofrece una hoja de cálculo de presupuesto en línea.

O, si tienes una situación financiera más compleja, como inversiones o un negocio, puedes considerar Quicken, que te permite importar transacciones bancarias y controlar tus inversiones.

Quicken ofrece un software de escritorio con amplias funciones de presupuestación y seguimiento, y también cuenta con una herramienta móvil: la aplicación de presupuestación Simplifi. Las suscripciones se facturan anualmente y los costes mensuales medios del software de escritorio oscilan entre los 3,49 dólares de la versión «starter» y los 8,99 dólares de la edición doméstica y empresarial.

Identifica el margen para el cambio

A medida que realice el seguimiento, prepárese para hacer ajustes. Reducir los grandes gastos fijos de su vida, como el coste de la vivienda, los vehículos y los servicios públicos, puede tener un impacto significativo en su presupuesto. Además, busque otras formas de ahorrar dinero que puedan darle un respiro.